Villa Albertina: sicarios torturan con electricidad a una joven hasta provocarle un aborto

Un mujer de 32 años estaba embarazada de cinco meses pero tras una sesión de golpes y torturas con picanas eléctricas recibidos en el vientre, su bebe falleció.
Tortura

Un mujer de 32 años estaba embarazada de cinco meses pero tras una sesión de golpes y torturas con picanas eléctricas recibidos en el vientre, su hija nació muerta. La mujer se llama Hellen Bertila Huerta Herrera y la familia cree que fue el novio de ella el que mandó a los sujetos que simularon un robo, la asaltaron, golpearon y picanearon para provocarle un aborto porque él no quería tener un hijo.

Tras el hecho, el acusado desapareció junto con su ex pareja, con la que aparentemente había vuelto a relacionarse. El brutal ataque fue durante un robo, pero luego su novio y padre de la bebé desapareció el mismo día que su ex pareja, y ahora ella está segura que fue todo una puesta en escena de ambos.

El abogado de Hellen va a a plantear que se trata de “una tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por alevosía en concurso con aborto por la muerte de la bebé”.Todo ocurrió el viernes 6 de septiembre a la madrugada, cuando, Hellen estaba en la casa de su novio Rodrigo, en el predio de las piletas de Villa Albertina. Los delincuentes, que tenían sus rostros tapados con pasamontañas, la maniataron con precintos, le pusieron una media en la boca, a modo de mordaza, y la encerraron en el cuarto, donde le “picanearon la panza”.

Primero creyeron que había sido para que revelara dónde tenía dinero, pero ahora sospechan que fue para que perdiera el embarazo. Los celulares, el televisor, la computadora estaba todo en la casa. “Se llevaron 2.500 dólares, pero mi hermana no vio nada ni sabía que los tenía. Vive en un lugar con seguridad y tampoco vieron nada. Unos días después empezamos a sospechar de Rodrigo porque nos llega la noticia de que la ex, Verónica, estaba desparecida desde el mismo día que él. Además no iba a ver a mi hermana ni a hacer la denuncia, el último mensaje que me respondió fue el lunes”, relató José, el hermano de la mujer.

Pero luego “él descartó el celular y lo encontró un chico que atendió las llamadas. Una era de la mamá de Rodrigo, que después nos avisó a nosotros. Yo llamo al celular y le pido que no lo reseteara. Hasta le ofrecí plata, porque ese celular seguro tenía pruebas del asesinato de mi sobrina. El chico, asustado, lo llevó a la Comisaría 2ª de Banfield y declaró. Ahora ya está al tanto la Fiscalía. Ellos hacía un año y pico que tenían una relación, pero cuando se enteró de que iba a ser padre se borró”.

Agregó: “Esquivó los mensajes. Hace un mes volvió a aparecer pidiendo restablecer el vínculo, porque quería ser parte de la vida de la nena. En este último mes lo habrá visto 4 o 5 veces mi hermana”. “Ahora nos enteramos de que no le había contado ni a su mamá ni a sus amigos ni a sus compañeros de trabajo que iba a ser padre. Para los amigos sólo volvió con Hellen para que no esté mal ella, nada más” dice Jose, angustiado.

“Mi hermana está muy mal. Desesperada, con ataques de pánico, estrés postraumático. Ella fue la que se dio cuenta, porque le llegó una imagen donde buscaban a Verónica, la ex de Rodrigo, el mismo día que desapareció él”, dice José con quien se comunicaron un amigo de Rodrigo y familiares de Verónica. “Me dijeron que los dos estaban mal y que se fugaron dejando cartas en las que decían haber cometido errores”, sostiene Jose.

Fuente: Crónica