Después de la turbulencia

Los argentinos suspiraron aliviados en la noche del viernes, con la llegada de un fin de semana largo. Acabaron de vivir los días más turbulentos de la gestión de Mauricio Macri, tras un resultado impactante de las elecciones primarias.

dujovne batman

La mayoría de las encuestas anticipaban un triunfo de Alberto Fernández, pero la contundencia de 15 puntos de diferencia sobre Macri –casi 3,8 millones de votos– provocó un terremoto político y económico.

Nadie sabe con certeza cuándo y cómo finalizarán las réplicas de ese cimbronazo, más allá del alivio en el valor del dólar de las últimas horas.

La magnitud de la derrota sacudió los cimientos de un duro recorte en los gastos del Estado, que nunca se explicó a la población. Esa apuesta incluía un fuerte ajuste monetario, similar a frenar a un tren a alta velocidad.

La destrucción del aparato productivo y del empleo, con su correlato en la pobreza aún no finalizó.

Macri –bajo la influencia de la dupla de los economistas Rogelio Frigerio y Dante Sica– se animó a adoptar las medidas que aconsejaba la heterodoxia para evitar el efecto “de la heladería vacía” y el temor de los suscriptores a perder la vivienda y el auto por los que habían apostado a través de los créditos UVA y planes de ahorro.

El programa de déficit cero y de control de la base monetaria, que idearon Nicolás Dujovne y Guido Sandleris ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), quedó destrozado.

¿Seguirá Dujovne en un gabinete que aplica medidas alejadas de su concepción y de su compromiso ante Christine Lagarde?

Alberto Fernández ya le pidió a Macri que renegocie el stand by con el FMI. La única vía para transformarlo en un acuerdo de facilidades extendidas (EFF, según sus siglas en inglés), que permitiría ampliar los plazos de la deuda a 10 años, es el compromiso de llevar adelante reformas estructurales, que bajen el déficit fiscal y tornen más competitiva la economía para conquistar mercados externos, y –de tal modo– conseguir las divisas que necesita la Argentina.

¿Aceptará Alberto Fernández modificar el régimen previsional, esto es, recortar la movilidad jubilatoria que sancionó Cristina Fernández y reducir los beneficios de las jubilaciones de las amas de casa?

El candidato del Frente de Todos ya rechazó una reforma laboral, que es otra de las exigencias del FMI. La reforma impositiva que exigiría el organismo agregaría una fuerte baja de Ingresos Brutos. ¿La aceptará Alberto Fernández luego de haber firmado en Rosario un acta-compromiso con 13 gobernadores peronistas, que les promete más recursos que los que ya les había cedido Macri?

Los gobernadores –con Juan Schiaretti a la cabeza– están preocupados por el fuerte aumento de la deuda debido a una devaluación de más del 25 por ciento. Los ingresos, por otra parte, soportan una fuerte caída. Schiaretti ya impartió la orden de concluir sólo las obras en marcha y de aplicar un fuerte recorte en los gastos.

La pelea que viene

Los economistas promercado Martín Redrado, Matías Kulfas y Emmanuel Álvarez Agis, que asesoran a Alberto Fernández, van a chocar con los postulados de Cristina Fernández y de los dirigentes de La Cámpora, que ya esbozaron otras medidas.

Aunque todos, en el comienzo de una eventual gestión presidencial, podrían dejar de lado sus diferencias con base en el acuerdo empresario-sindical que se propone por 180 días.

A la hora de las coherencias, Macri también destrozó las suyas al aceptar congelar los precios de las naftas, de los créditos UVA y de los autoplanes; al eliminar el IVA a 13 ramas de la canasta básica; al disponer una moratoria para las pymes y al reducir los aportes personales de los trabajadores, de autónomos y de monotributistas.

¿Si se pudo hacer ahora por qué no se hizo antes, para mejorar las chances del oficialismo? El costo fiscal se fijó en principio en 58 mil millones de pesos, unos mil millones de dólares, casi el costo en reservas de la corrida de esta semana.

Todo incomprensible.

Empresas y familias argentinas son algo más pobres luego de la crisis de esta semana. La pausa de estos días dará tiempo a repensar qué tipo de economía anhelamos para la Argentina.

Compartido de: http://www.lavoz.com.ar